Los datos de Allium muestran que, en lo que va de año, los pagos con stablecoins alcanzaron los 482.000 millones de dólares, un 45 % más que el año anterior; sin embargo, según esos mismos datos, la oferta de stablecoins permanece estancada. Los pagos se expanden, pero el saldo en circulación no aumenta al mismo ritmo. Poner ambos datos en contexto merece más análisis que fijarse únicamente en el crecimiento del 45 %.
Mi interpretación es que esto se parece más a una aceleración de la rotación del capital que a una acumulación de nuevos fondos. La base para esta lectura es que el resumen menciona un crecimiento del gasto con tarjetas y la integración de los sistemas de pago con las redes cripto por parte de empresas como Visa, Mastercard y Stripe. Si las compañías de pagos incorporan stablecoins a los procesos de consumo y liquidación ya existentes, las mismas stablecoins pueden completar más pagos en menos tiempo. Así, el volumen de pagos aumenta sin que antes tenga que crecer la oferta. En otras palabras, el crecimiento podría deberse a que «se usan más», no a que «el fondo sea mayor».
Para los lectores, esto significa que los datos sobre pagos con stablecoins no deben interpretarse directamente como una señal de entrada de capital nuevo. El volumen de pagos es una métrica de flujo; la oferta es una métrica de saldo. Cuando ambas se desacoplan, interpretar la primera como una señal de que «entra dinero nuevo» puede llevar a conclusiones erróneas.
A partir de esto, se pueden seguir tres condiciones para verificar la hipótesis: primero, comprobar si el crecimiento del volumen de pagos va acompañado de una disminución del importe medio por transacción. Si las transacciones son más pequeñas, pero más numerosas, la explicación de una mayor rotación resulta más convincente; segundo, comprobar si también aumentan las transacciones de stablecoins en cadena; y tercero, observar si la oferta vuelve a crecer después de la expansión de los pagos. Si el crecimiento de los pagos se debe principalmente a unas pocas transferencias institucionales de gran importe, o si el estancamiento de la oferta se debe a reembolsos y no a un cambio en la demanda, habría que matizar esta interpretación.
El material de esta ocasión no incluye una comparación histórica entre el volumen de pagos y la oferta, el importe medio por transacción ni el número de transferencias. Esas son precisamente las pruebas que faltan para determinar si la hipótesis se sostiene.
Fuentes: CoinDesk (publicado originalmente el 18-10 a las 22:00, hora de Pekín) https://www.coindesk.com/business/2026/10/18/stablecoin-supply-stalls-but-payments-jump-45-as-visa-mastercard-and-stripe-connect-crypto-to-cash
¿Debería esperarse que Bitcoin alcance los 100.000 dólares a fin de año o que se mantenga dentro de un rango? Mi observación es que no se trata de una discrepancia sobre quién entiende mejor el mercado, sino de que tres instituciones asignan distinto peso al mismo conjunto de variables macroeconómicas.
Según informó CoinDesk, citado por PANews, Ryan Rasmussen, director de investigación de Bitwise, señaló como factores impulsores las compras continuas de instituciones a través de ETF y empresas, las preocupaciones por la inflación y la deuda pública, y un entorno regulatorio cada vez más claro. Por ello, considera que Bitcoin podría superar los 100.000 dólares para finales de 2026. Adam Morgan McCarthy, de LO:TECH, prevé que lo más probable es que a fin de año fluctúe en un rango de entre 85.000 y 95.000 dólares, y plantea una condición verificable: para volver a superar los 100.000 dólares, el mercado quizá tendría que reducir sus expectativas de una subida de tipos de la Reserva Federal en diciembre; una caída del precio del petróleo y una moderación de la inflación podrían contribuir a ese cambio. James Butterfill, de CoinShares, habló de otro mecanismo: la tensión entre una inflación persistente y un mercado laboral debilitado puede afectar el margen de maniobra de la Reserva Federal para sus próximas decisiones de política monetaria.
De esto se desprende que los optimistas apuestan por las entradas de capital y la narrativa regulatoria, mientras que los cautelosos apuestan por la trayectoria de los tipos de interés. Como sus condiciones desencadenantes no son las mismas, las previsiones de «100.000 dólares» y de «un rango» pueden ser válidas al mismo tiempo; simplemente dependen de variables distintas.
Para los lectores, lo importante no es quién hace las afirmaciones más llamativas, sino seguir tres condiciones: si los datos de inflación muestran una moderación, si disminuyen las expectativas de una subida de tipos en diciembre y si continúan las entradas de capital en los ETF. Si estas condiciones no cambian, la narrativa de los 100.000 dólares carece de un mecanismo que la impulse; si la inflación vuelve a acelerarse, la política monetaria restrictiva mencionada por CoinShares también presionaría a la baja el límite superior del rango previsto. El material de esta ocasión no incluye datos concretos sobre las entradas en ETF ni cifras sobre la probabilidad de una subida de tipos; esas son precisamente las lagunas clave para determinar si las previsiones pueden cumplirse.
Fuentes: PANews (publicado originalmente el 10-18 a las 21:04, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14f1d-06b5-767c-b778-c18bbd02e6ac CoinDesk (publicado originalmente el 10-18 a las 21:00, hora de Pekín) https://www.coindesk.com/markets/2026/10/18/bitcoin-s-usd100-000-year-end-hope-divides-analysts-as-inflation-clouds-outlook
Los activos de pequeña y mediana capitalización están superando a Bitcoin, pero no te apresures a interpretarlo como una «vuelta del capital». Según PANews, los datos presentados por el analista Darkfost muestran que, desde finales de agosto, la diferencia entre los promedios mensuales y anuales de la capitalización de mercado de los criptoactivos de pequeña y mediana capitalización no ha dejado de ampliarse. La proporción correspondiente alcanzó el 41 %, frente al 7 % de Bitcoin y apenas el 3,5 % de los activos de gran capitalización. También advirtió que esta tendencia es relativamente inusual y que los activos de pequeña y mediana capitalización son más sensibles a los cambios del mercado, por lo que podría revertirse rápidamente. A mi juicio, estas cifras indican ante todo una diferencia en el ritmo de crecimiento de la capitalización, no que haya pruebas de entradas netas de capital. Una proporción elevada podría deberse a una base de comparación baja, a la rotación entre sectores o al impulso de unos pocos activos; este indicador por sí solo no permite distinguir entre esas posibilidades.
En otra noticia del mismo medio, el operador Ansem señaló que el mercado está empezando a dar más importancia a los fundamentos de los proyectos, a las entradas de capital y al desempeño de los negocios reales. También mencionó que HYPE y ZEC habían seguido trayectorias propias mientras el mercado en general se debilitaba. Esto puede aportar otra perspectiva, pero sigue siendo la opinión de un analista y los materiales de esta ocasión no ofrecen una verificación independiente. De ello se desprende que, si el liderazgo se debe realmente a diferencias en los fundamentos, las subidas deberían estar relativamente repartidas y acompañadas de entradas de capital a nivel de proyecto. Si, en cambio, se explican por una base de comparación baja y la rotación, es más probable que las ganancias se concentren en unos pocos activos y que duren menos.
Hay tres condiciones que conviene seguir para comprobarlo: si la proporción de los activos de pequeña y mediana capitalización continúa aumentando, si se recupera la cuota de mercado de Bitcoin y si el liderazgo se concentra en unos pocos activos. Si la proporción cae o Bitcoin vuelve a tomar la delantera, la narrativa de que los activos de pequeña y mediana capitalización lideran el mercado dejará de ser válida. Los materiales de esta ocasión no incluyen datos concretos sobre los flujos de capital ni sobre la concentración de los activos líderes; esa sigue siendo la principal carencia para determinar si la tesis se sostiene.
Fuentes: PANews (publicado originalmente el 10-18 a las 18:26, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14e8c-310c-73b9-84e4-53f263dee48c PANews (publicado originalmente el 10-18 a las 17:06, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14e43-7292-745a-a77f-0f7165d7e26a
No estoy de acuerdo con interpretar directamente «desbloqueo + retiro de tokens por una ballena» como una señal alcista. Según informó PANews, citando el seguimiento de Arkham, la dirección de una ballena 0x204 retiró de Bybit ARB y UNI por un valor aproximado de 2,34 millones de dólares en un período de 2 horas. La misma información menciona que esta semana se desbloquearon más de 90 millones de ARB de Arbitrum, mientras que el precio de ARB ha seguido subiendo con fuerza recientemente y se ha mantenido en niveles altos durante el último mes. Los dos hechos coincidieron en el tiempo, pero responden a mecanismos distintos.
A mi juicio, aquí actúan dos fuerzas al mismo tiempo: el desbloqueo amplía la oferta potencial en circulación, mientras que el retiro traslada los tokens del exchange a la cadena. Esto último solo indica que disminuye el saldo disponible para la venta en el exchange; no demuestra que la dirección vaya a mantener los tokens a largo plazo, y mucho menos que la ballena tenga una perspectiva alcista. Equiparar el retiro con la acumulación es confundir un «cambio en la ubicación de los tokens» con un «cambio en la intención de mantenerlos».
Para los lectores, lo más importante es seguir adónde van estos tokens después. Si la dirección devuelve los ARB al exchange o los distribuye entre varias direcciones en cadena, la presión de la oferta podría volver al lado de los tokens disponibles para la venta, y la interpretación de que se trata de acumulación dejaría de ser válida. Si los tokens permanecen inmóviles durante mucho tiempo y ARB sigue en niveles altos después del desbloqueo, habría más motivos para concluir que el mercado ha absorbido la oferta. La información disponible no indica quién es la ballena, adónde fueron los tokens tras el retiro ni si existe intención de vender; nada de eso debe inventarse.
Por tanto, que el precio se mantenga en niveles altos al mismo tiempo que se produce el desbloqueo solo indica que, por ahora, el mercado ha absorbido la nueva oferta; no significa que el riesgo haya desaparecido. Las condiciones para confirmarlo son concretas: observar si la dirección devuelve los tokens a un CEX y si el precio logra mantenerse en niveles altos después del desbloqueo. Sin ambas señales, cualquier interpretación alcista es prematura.
Fuentes: PANews (publicado originalmente el 10-18 a las 18:01, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14e75-4dfa-7597-b074-1aacf7d520a2
Bitcoin ahora parece estar más a la espera de una condición de precio que de una conclusión sobre su valoración. Mi observación es: 82.000 dólares es la condición desencadenante, mientras que el percentil MVRV es solo una condición de contexto; ambos no pueden sustituirse entre sí.
Primero, los hechos. El analista Michaël van de Poppe señaló que la volatilidad de Bitcoin se está estrechando y el rango se está reduciendo, por lo que antes de un gran movimiento podría producirse un “falso movimiento”, con una caída por debajo de los 80.000 dólares; si rompe la resistencia clave de 82.000 dólares, el mercado podría acelerarse y atacar los 90.000 dólares. Esto es un juicio sobre la trayectoria, no un hecho ya ocurrido. En otro material, el analista Darkfost mencionó que Bitcoin encontró resistencia y retrocedió cerca de los 87.000 dólares, y que el MVRV volvió a caer por debajo del percentil 30%, situándose ahora en 25,7%, dentro de un rango que históricamente aparece alrededor del 25% del tiempo, lo que encaja con la característica de una “zona de acumulación”, pero ya se ha alejado de la zona de “extrema infravaloración”.
Al poner estas dos informaciones juntas, el mecanismo queda claro: la posición del precio determina si la dirección a corto plazo se activa, mientras que el percentil de valoración determina en qué parte del ciclo se encuentra el mercado. Que el MVRV caiga por debajo del percentil 30% solo indica que la valoración ha entrado en una zona históricamente poco frecuente y relativamente baja; no equivale a una confirmación de suelo. Del mismo modo, la ruptura de los 82.000 dólares solo es una condición para acelerar, no una garantía de subida. En consecuencia, si el precio primero hace un falso movimiento a la baja y luego recupera, mientras el percentil de valoración sigue cayendo o se estabiliza, eso se acerca más a una narrativa de “acumulación”; si el precio no logra mantenerse por encima de los 82.000 dólares, la valoración baja podría ser solo una pausa dentro de una tendencia bajista.
Para los lectores, hay tres condiciones de verificación que vale la pena seguir: si puede mantenerse por encima de los 82.000 dólares, si el MVRV sigue cayendo o rebota, y si vuelve a aparecer el falso movimiento por debajo de los 80.000 dólares. Mi juicio solo se sostiene si la estructura del precio y el percentil de valoración mejoran en la misma dirección; si tras la ruptura el precio cae rápidamente o el MVRV sigue debilitándose, este marco deberá ajustarse. El material actual no ofrece una explicación adicional de los dos analistas sobre la magnitud y el tiempo del falso movimiento, por lo que ese aspecto aún requiere observación.
Fuentes: PANews (publicado originalmente el 18-10 16:33, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14e25-5285-717c-9b28-d9163177596e PANews (publicado originalmente el 18-10 15:56, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14e03-7e35-7479-85a8-0ca2d3ccb6f5
La respuesta de Saylor a MSCI combina, en realidad, dos ideas. La primera es tranquilizadora: ante la propuesta de MSCI de excluir a MSTR del índice, afirma que esto no es tan importante para Strategy, porque el volumen de fondos pasivos es relativamente pequeño. La segunda es de carácter conceptual: el petróleo, el gas natural, la tierra y la maquinaria se consideran capital, pero Bitcoin no; esto es un juicio de valor. Strategy utiliza Bitcoin para respaldar productos de crédito digital, por lo que debería considerarse una empresa financiera operativa. Según PANews, Saylor hizo estas declaraciones en una entrevista con Bloomberg y expresó su deseo de que MSCI reconsidere su propuesta.
A mi juicio, lo que realmente merece debatirse no es la primera idea, sino la segunda. La primera es una cuestión de cálculo del volumen de fondos y, sobre todo, busca tranquilizar. La segunda atañe a cómo definen las empresas de índices «una compañía». Si los ingresos y el balance de una empresa que mantiene Bitcoin en tesorería están estrechamente vinculados al precio de Bitcoin, ¿se parece más a un vehículo que posee activos digitales o a una entidad que, como un banco o una aseguradora, ofrece crédito y pólizas? Saylor propone una analogía, pero el material disponible no incluye datos sobre el tamaño de los productos de crédito digital de Strategy, su proporción de los ingresos ni su estructura de riesgos, por lo que no es posible verificar si la comparación es válida.
De ello se desprende que la decisión de MSCI sentaría un precedente: la exclusión implicaría que parte de los fondos pasivos saldría del valor conforme a las reglas, pero la magnitud del impacto dependería de la proporción de MSTR en las posiciones pasivas de los índices pertinentes. El material disponible no proporciona ese dato, que es un aspecto clave que debe verificarse. Otra cuestión pendiente de confirmar es si MSCI mantendrá finalmente la propuesta de exclusión. Si la mantiene, la afirmación de Saylor de que esto «sentaría un mal precedente para el sector» tendría más fundamento para el debate; si la retira, indicaría que las reglas de los índices aún dejan margen para este tipo de empresas.
Para los lectores, no se trata simplemente de una noticia negativa o positiva, sino de una cuestión sobre el funcionamiento de las reglas de los índices y la clasificación de las empresas. Mi análisis se basa únicamente en las declaraciones de Saylor y en la propuesta de reglas de MSCI; tanto el impacto en los fondos como el resultado final aún deben confirmarse con datos.
Fuentes: PANews (publicación original: 10-18, 15:42, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14df6-e5c3-757e-a428-4f3ae5f40754
En los últimos 7 días, la entrada neta de CEX fue de 8,237 BTC. Solo viendo este dato, interpretarlo como “confirmación de presión vendedora” es una extrapolación excesiva. Mi observación es que la entrada neta en exchanges solo indica un cambio en la ubicación de las monedas; no significa que los tenedores ya estén listos para vender.
Según datos de Coinglass citados por PANews, de esos 8,237 BTC, Binance recibió 6,463 BTC, lo que representa casi el 80%; en el mismo período, Coinbase Pro registró una salida de 1,399 BTC y OKX una entrada de 2,089 BTC. Los fondos no se distribuyeron de manera uniforme entre todas las plataformas, sino que se concentraron claramente en Binance. A partir de ello, la pregunta más relevante no es concluir directamente una dirección, sino cuestionar el grado de concentración de esas entradas. Otra pista es que Onchain Lens detectó que dos wallets inactivas durante 12 a 13 años transfirieron 416.7 BTC a la misma dirección, pero este material no indica si dicha dirección pertenece a un exchange, por lo que no puede tomarse como evidencia de presión vendedora.
¿Por qué importa esto? Si el saldo de los exchanges sigue aumentando mientras la prima del mercado spot se debilita, la explicación de presión vendedora ganará fuerza; si esas entradas luego se retiran, o parte se convierte en stablecoins, la interpretación actual deberá ajustarse. Mi observación es que la entrada neta semanal se entiende mejor como punto de partida para observar la migración de capital, no como punto final.
Lo que conviene seguir de cerca es si continúan las entradas a Binance, si persisten las salidas de Coinbase Pro y si esas direcciones de ballenas inactivas muestran más actividad. Antes de que esas condiciones se aclaren, equiparar directamente 8,237 BTC con intención de vender todavía no cuenta con evidencia suficiente.
Fuente: PANews (publicado originalmente el 18-10 a las 14:03 hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14d9c-1baf-70c2-9d4c-c842da72459e PANews (publicado originalmente el 18-10 a las 08:28 hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14c68-a328-7024-918c-f028a9c8a1bd
Tres grandes bancos hablaron conjuntamente sobre la tokenización en sus conferencias de resultados del tercer trimestre, y yo prefiero verlo como una señal del lado de la demanda, no como una prueba de madurez tecnológica. Goldman Sachs lo presenta como una vía para ampliar su negocio de trading; Wells Fargo dijo que su sistema de depósitos tokenizados ya puede realizar pagos transfronterizos y procesar transacciones en dos minutos o incluso menos; mientras que Morgan Stanley espera que esto genere más demanda de asesoramiento en gestión patrimonial. Ojo: estas son declaraciones hechas por las instituciones en sus conferencias de resultados, no ingresos ya materializados.
Ese mismo día, Chainalysis ofreció otra pista: según sus datos de 2026, Italia, Portugal y Singapur concentran en conjunto el 66,9% de las tenencias de bonos del Tesoro estadounidense tokenizados, mientras que Estados Unidos solo representa el 10,5%. Su explicación es que la tokenización reduce el umbral mínimo de tenencia y además elimina la necesidad de abrir una cuenta en una corredora estadounidense.
A partir de esto, se puede inferir que el valor de la tokenización para las finanzas tradicionales puede no estar en el activo en sí, sino en la distribución: sortear las cuentas de corretaje locales, bajar el umbral y conectar a compradores extranjeros que antes no podían acceder. Esto también explica por qué los grandes bancos hablan de demanda de trading, pagos y asesoramiento, y no de un nuevo activo. Conviene recordar que los datos de Chainalysis provienen de una única fuente, y que un mayor peso del exterior no equivale a una demanda ya validada.
Mi observación es que, si esta lógica se sostiene, deberían verse una mayor expansión del tamaño de los bonos del Tesoro tokenizados, un aumento continuo del peso del exterior y divulgaciones cuantificables sobre los ingresos de los negocios relacionados con la banca. Si falta uno de los tres, la conclusión anterior debería matizarse. El material de esta ocasión no aporta esos datos.
Fuente: PANews (publicado originalmente el 18-10 a las 12:01, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14d2c-0d7f-7642-bb4e-66c6e375ea47 PANews (publicado originalmente el 18-10 a las 09:56, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14cb9-40d9-7022-835e-0287e8996192
La tributación de los activos virtuales en Corea del Sur vuelve a acercarse a una fecha límite. Según la agencia Yonhap, el Gobierno surcoreano convocará el 20 de octubre a representantes de Upbit, Bithumb, Coinone, Digital X y GOPAX, las cinco principales plataformas de intercambio, así como a directivos de DAXA, para escuchar sus opiniones. El plan vigente consiste en gravar al 22% los ingresos por transferencias y préstamos, una vez deducidos 2,5 millones de wones. Desde que se propuso en 2020, este impuesto se ha aplazado ya tres veces. Por ahora, el Gobierno sigue adelante con los preparativos según el calendario original.
A mi juicio, estos tres aplazamientos no deberían interpretarse únicamente como dilaciones políticas; parecen más bien dificultades de aplicación derivadas de que aún no se han definido la base imponible ni la infraestructura para declarar los ingresos. El sector considera que todavía no hay criterios suficientemente claros para valorar el staking, los airdrops y las operaciones DeFi. También será decisivo que pueda funcionar la cadena de retención en origen y declaración por parte de las plataformas. Lo que más preocupa en un sistema tributario no es el nivel del tipo impositivo, sino que la ambigüedad de las normas haga imposible declarar o retener el impuesto.
Para los lectores, esto significa lo siguiente: a corto plazo, el mercado podría tomar la expectativa de un aplazamiento como un amortiguador emocional, pero eso no cambia los riesgos inherentes a operar y mantener activos. A medio plazo, una vez que se publiquen las normas detalladas, se verán afectadas tanto el diseño de productos de las plataformas como los costes de los usuarios. De ello se desprende que, si después de la reunión no se publican instrucciones concretas sobre la tributación, las plataformas no completan los sistemas de retención en origen y el Gobierno tampoco modifica el calendario, la probabilidad de otro aplazamiento será mayor que la de que el impuesto entre en vigor según lo previsto.
Los criterios para comprobarlo son claros: si después de la reunión del 20 de octubre se publican instrucciones tributarias aplicables, si las cinco principales plataformas informan sobre los avances en la preparación de la retención en origen y si el Gobierno modifica el calendario previsto para que el impuesto entre en vigor el año que viene. Si falta cualquiera de estos tres elementos, la «inercia de los aplazamientos» seguirá vigente. El material disponible no incluye el contenido de las normas detalladas, por lo que habrá que esperar a la información oficial posterior para confirmarlo.
Fuentes: PANews (publicado originalmente el 18-10 a las 11:18, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14d04-3021-70e4-9ff8-c2e75965a4a2
La fiscalía de Brooklyn y el FBI confiscaron 241 dominios fraudulentos. Es fácil interpretar esta noticia como una «redada que desmantela una operación». Mi lectura es otra: parece más bien un golpe a la puerta de entrada de la cadena delictiva, no el final del camino hacia la recuperación de los fondos.
Según informó CryptoBriefing y reprodujo PANews, la operación confiscó o cerró 241 dominios y 112 servidores. El objetivo era una red de estafas de inversión en criptomonedas dirigida principalmente a comunidades rusohablantes. La captación se hacía mediante anuncios en ruso en Facebook; las víctimas eran llevadas a plataformas de inversión falsas y luego volvían a ser estafadas con la promesa de «recuperar sus fondos». La cadena estaba claramente dividida: los anuncios atraían a las víctimas, las plataformas falsas recibían el dinero y las estafas posteriores volvían a cobrarles. En esta ocasión, las autoridades cortaron el acceso en el primer eslabón.
¿Por qué vale la pena prestar atención? Porque la diferencia entre lo recuperado y las pérdidas es enorme. Un comunicado de una fiscalía indica que la investigación calcula pérdidas de decenas de millones de dólares, mientras que hasta ahora se han recuperado unos 300.000 dólares y no se ha detenido a nadie. A partir de esto, cabe inferir que el cierre de los dominios tiene un efecto marginal limitado en la recuperación del dinero de las víctimas: impide que lleguen nuevas víctimas, pero no devuelve el dinero que ya salió. El informe del FBI también registró pérdidas de 11.366 millones de dólares por fraudes relacionados con las criptomonedas en 2025, un aumento interanual del 22 %, lo que muestra que la demanda de este tipo de delitos no se ha reducido por una sola operación.
Para el lector común, esto implica dos cosas. Primero, que se anuncie el «desmantelamiento de una red de estafas» no significa que desaparezcan las estafas similares: pueden volver a operar con otro dominio, otra plataforma o en otro idioma. Segundo, las estafas posteriores son una etapa independiente; incluso si la primera pérdida ya ocurrió, cualquier «servicio de recuperación» que se ponga en contacto contigo debe tratarse también como una posible estafa.
Mi conclusión depende de varias condiciones: si más adelante se presentan cargos contra alguien, los canales de las estafas posteriores no se desplazan de forma significativa y el crecimiento anual de las pérdidas registradas por el FBI se desacelera, podría aumentar la importancia de esta operación. En cambio, el material disponible no proporciona información sobre personas acusadas, el destino de los fondos ni la distribución geográfica de las víctimas. Estas lagunas hacen que, por ahora, solo podamos considerarla un golpe a la puerta de entrada, no el desmantelamiento de toda la cadena.
Fuentes: PANews (publicado originalmente el 10-18 a las 08:11, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14c59-63c8-70ea-864f-368d3fadfaa6
La liquidación de una posición larga no afecta solo a quien la mantiene: también puede contribuir a una caída breve del precio. Según PANews, que cita el seguimiento del analista on-chain Ember, una ballena que había abierto una posición larga de 187 millones de dólares con el máximo apalancamiento vio liquidada su posición larga de 4.890 ETH a 2.356 dólares durante la caída de las 5:00 del 18 de octubre. El valor de la posición era de 11,74 millones de dólares, y ese precio también marcó el mínimo de ETH en ese momento.
A mi juicio, lo interesante aquí no es «cuánto perdió la ballena», sino cómo el precio de liquidación puede contribuir a generar presión vendedora. El nivel de liquidación de una posición con alto apalancamiento está predeterminado: cuanto más se acerca el precio, menor es el margen de garantía. Una vez que se alcanza ese nivel, la posición se cierra automáticamente, y la propia venta puede hacer bajar aún más el precio, acercándolo potencialmente a otros niveles de liquidación. Por tanto, las liquidaciones no son solo una consecuencia de la caída del mercado; también pueden ser uno de los mecanismos que empujan el precio hacia el mínimo del día.
Otro dato aporta contexto: PANews, citando información de CoinGlass, informó de que en las últimas 24 horas se liquidaron contratos por un total de 214 millones de dólares en todo el mercado; 153 millones correspondieron a posiciones largas, y el importe total de las liquidaciones de ETH fue de 33,3992 millones de dólares. La gran mayoría fueron posiciones largas, lo que indica que las ventas forzadas durante esta volatilidad se concentraron en el lado alcista, en consonancia con la dirección de la liquidación individual mencionada.
Sin embargo, los datos incluidos en este resumen no ofrecen una base cuantificable para determinar cuánto contribuyó esta liquidación de 11,74 millones de dólares al mínimo del día. El tamaño de la posición individual es limitado en comparación con el total de liquidaciones del mercado, y otras ventas también pudieron contribuir a ese mínimo. No se puede atribuir directamente el precio mínimo a esta única operación.
A continuación, conviene seguir dos indicadores para comprobar esta hipótesis: primero, si la misma dirección conserva posiciones residuales o tiene nuevos niveles de liquidación; de ser así, la presión vendedora podría prolongarse. Segundo, si ETH vuelve a poner a prueba los 2.356 dólares. Si se recupera rápidamente y se aleja de ese nivel, significaría que la presión vendedora a ese precio fue absorbida y habría que restar peso explicativo a esta liquidación individual.
Fuente: PANews
Fuentes: PANews (publicación original: 18-10, 09:11, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14c90-01ca-7754-8b7a-df2eebf51e7b PANews (publicación original: 17-10, 23:30, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14a7b-f5d4-714e-b6da-e875d5802ac0
La tokenización está dejando atrás la pregunta de «si puede funcionar» y dando paso a otra: «¿quién se quedará con el dinero?». En el informe de 79 páginas «Breaking the Wall», Citrini Research presenta una tesis alcista: sostiene que, una vez que los bonos del Tesoro estadounidense, el crédito y las acciones estén en cadena, la blockchain por fin habrá encontrado una razón de ser, pues los activos podrán circular como el software y servir de garantía. El artículo de CoinDesk lleva la pregunta un paso más allá: lo que los inversores realmente deben responder es qué tipos de empresas, redes y protocolos podrán generar ingresos. A mi juicio, hay que analizar estas dos cuestiones por separado: el crecimiento de la tokenización y quién se queda con los beneficios no son la misma cuestión.
Según un artículo de CoinDesk citado por PANews, el mercado está dividido sobre quién se quedará con los beneficios. Christian Magoon, de Amplify ETFs, cree que los proveedores de infraestructura se convertirán en «casetas de peaje en cadena» y considera que los canales de distribución (Coinbase, Robinhood) también son clave. Jeff Dorman, de Arca, opina que el proceso de tokenización se convertirá en una actividad indiferenciada y que el valor estará en las operaciones, los préstamos y las garantías una vez que los activos estén en cadena; también mencionó a Securitize, Hyperliquid y Aave. Zach Pandl, de Grayscale, defiende apostar por las redes que sirven de soporte y afirma que, por ahora, Ethereum, BNB Chain y Solana llevan la delantera. Arthur Hayes, por su parte, cuestiona que la tokenización sea más que «una mejor contabilidad», pero ve con buenos ojos las perspectivas de los agentes de IA que ejecutan servicios financieros. Estas son opiniones de los entrevistados, no una distribución de beneficios ya materializada.
En un artículo publicado ese mismo día, CoinDesk informó de que Goldman Sachs, Wells Fargo y Morgan Stanley ven la tokenización como una oportunidad de crecimiento, no como una amenaza; entre las posibilidades que contempla están las oportunidades de negociación, la agilización de los pagos y el papel de los asesores. Esto respalda la idea de que «el consenso institucional está creciendo», pero no significa que ya esté claro quién cobrará las comisiones.
A partir de esto, infiero que quién se quedará con los beneficios dependerá de dos variables: si la liquidez termina concentrándose en los canales de distribución o en los protocolos en cadena, y qué actores quedan excluidos de las actividades que generan comisiones debido a los requisitos regulatorios. Para comprobarlo, se puede seguir la evolución del volumen de RWA en cadena, los saldos de monedas estables y activos tokenizados, y los ingresos por comisiones de los protocolos, y ver si aumentan a la par. Si crece el volumen de RWA, pero no suben las comisiones de los protocolos, eso indicaría que una mayor parte del valor se la quedan los canales de distribución y la infraestructura. Si se endurecen los requisitos regulatorios de acceso, también podría cambiar la lista de redes líderes. El material consultado no incluye cifras concretas de estos indicadores; además, las dudas de Arthur Hayes son la opinión de un solo entrevistado y aún deben contrastarse con más pruebas.
Fuentes: CoinDesk (publicado originalmente el 17-10 a las 23:00, hora de Pekín) https://www.coindesk.com/business/2026/10/17/citrini-sees-a-tokenization-boom-the-harder-question-is-who-profits PANews (publicado originalmente el 17-10 a las 23:10, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a14a6a-3dc8-759b-8219-2911a59ec2ce CoinDesk (publicado originalmente el 18-10 a las 01:00, hora de Pekín) https://www.coindesk.com/business/2026/10/17/goldman-wells-fargo-morgan-stanley-see-tokenization-as-a-growth-play-not-a-threat
Un documento de trabajo del BIS pone en duda la narrativa de que el crecimiento de las stablecoins equivale a una mayor adopción de los pagos. El estudio, basado en datos semanales de Estados Unidos entre enero de 2019 y junio de 2025, concluye que, cuando la tasa media de los depósitos sube 1 punto básico en una semana, el crecimiento acumulado de la capitalización de mercado de las stablecoins durante las diez semanas siguientes baja de un promedio de alrededor del 15 % a cerca del 12 %. Ojo: se trata de una desaceleración del crecimiento, no de una caída de la capitalización. La diferencia es clave.
A mi juicio, estos resultados merecen atención no porque predigan un techo para las stablecoins, sino porque sugieren que una parte de su crecimiento depende de fondos que compiten directamente con los depósitos bancarios. El diferencial de tasas es el factor que ancla esos fondos: al subir las tasas de los depósitos, aumenta el costo de oportunidad de mantener stablecoins y se ralentiza la entrada de capital nuevo. El estudio también muestra que USDC reacciona más a las tasas que USDT, pero los autores no ofrecen una explicación causal. A partir de ello, infiero que esto podría estar relacionado con la forma en que se distribuyen los rendimientos de las reservas y con la composición de los tenedores institucionales. Sin embargo, es solo una inferencia, no algo que el estudio haya demostrado; queda por verificar.
Para los lectores, esto significa que no basta con observar la capitalización de mercado de las stablecoins a través del relato de los pagos en cadena. Conviene seguir tres factores: primero, la trayectoria de las tasas de los depósitos en Estados Unidos; si siguen bajando, se debilitará el mecanismo de contención descrito en el estudio. Segundo, si persiste la divergencia en el crecimiento de la capitalización de USDC y USDT; si desaparece, habrá que revisar la explicación basada en la sensibilidad a las tasas. Tercero, si la proporción de las transferencias en cadena destinadas a pagos puede aumentar independientemente de las variaciones de las tasas; de ser así, estaría más cerca de reflejar una expansión del uso real.
También están claros los límites de la evidencia que conviene tener presentes: la muestra del estudio abarca un solo ciclo de tasas altas, y los autores señalan explícitamente que no permite concluir que el volumen total de los depósitos bancarios o de los préstamos haya disminuido. Por eso, se trata más bien de una pista sobre un mecanismo que de una conclusión.
Fuentes: PANews (publicado originalmente el 10-17 a las 20:12, hora de Pekín) https://www.panewslab.com/zh/articles/01a149c7-597f-720f-8236-768daacf0fdb CoinDesk (publicado originalmente el 10-17 a las 20:00, hora de Pekín) https://www.coindesk.com/business/2026/10/14/banks-could-slow-stablecoin-growth-by-paying-savers-more-bis-paper-finds