Encontré una foto antigua de 1983. Llamé directamente a las mesas de negociación. A veces esperé horas a que se ejecutaran las órdenes cuando los mercados se movían rápido.

Pantallas negras con cotizaciones de neón parpadeantes. Sin gráficos en computadora. Sin algoritmos. Solo precios, gráficos de papel y un teléfono.

Las herramientas cambiaron. La naturaleza humana no.