En DeFi hay una cuenta que a menudo queda eclipsada por el precio de las criptomonedas: ¿a quién se consideran ingresos los intereses que pagan los prestatarios? Variación en las últimas 24 horas: $ETH -0.46%. Variación en las últimas 24 horas: $AAVE -0.64%. Variación en las últimas 24 horas: $UNI -1.32%. Las cotizaciones al contado de los tres activos están bajando, pero eso solo indica cómo ha cambiado cada precio; no demuestra que hayan cambiado los ingresos del protocolo, la distribución de comisiones ni los derechos de los titulares de tokens.

Según informó Jinse Finance el 28 de octubre de 2026, y de acuerdo con The Defiant, se ha completado un ajuste de la curva de la tasa de interés variable de los préstamos en USDT del mercado de Ethereum de Aave: cuando la liquidez del fondo escasea, el coste de los préstamos aumenta antes que hasta ahora. El artículo también señala que los intereses ya acumulados sobre la deuda existente no cambian y que la nueva tasa solo modifica la velocidad a la que crecerá el saldo de la deuda a partir de ahora. No se dieron a conocer los parámetros de la tasa tras el ajuste, el número de la propuesta de gobernanza ni la fecha de entrada en vigor. Por tanto, solo puede confirmarse el ajuste descrito en la noticia: no corresponde inventar una tasa concreta ni extenderlo a otros mercados o protocolos.

Lo que merece atención es cómo cambia el coste de los préstamos cuando escasea la liquidez. En general, los intereses de los préstamos pueden constituir una parte de los ingresos de un protocolo. Pero «los prestatarios pagan más intereses», «el protocolo recibe comisiones» y «los titulares de tokens pueden recibir una parte» son tres cosas distintas. Las recompensas también deben contabilizarse por separado: los incentivos pueden ser un gasto para atraer fondos; no equivalen a pagos de los usuarios ni a ingresos. Esto describe un mecanismo general, no la distribución actual de comisiones de los tres protocolos.

También hay que distinguir entre saldo y flujo: la cantidad de activos que hay en el fondo en un momento dado es un saldo; las comisiones efectivamente cobradas durante un período son un flujo. Que el fondo sea grande no significa que genere muchas comisiones, y cobrar comisiones no se traduce automáticamente en derechos sobre los tokens. Una propuesta de gobernanza, su aprobación mediante votación y su ejecución efectiva tampoco son lo mismo. Sin fuentes fiables, no añadiré datos actuales sobre ingresos, rendimientos o parámetros de liquidación.

Desde la perspectiva del usuario, lo preguntaría de forma más directa: ¿qué costes implica pedir un préstamo?, ¿cómo cambian cuando escasea la liquidez?, ¿quién acaba cobrando las comisiones? Si se habla del valor de un token, también hay que preguntar si existen derechos claros para sus titulares y si ya se han aplicado. El precio de una criptomoneda puede cambiar cada día, pero no se puede adivinar lo que dicen las cuentas a partir de sus subidas y bajadas. Solo separando y verificando el coste de los préstamos, los ingresos del protocolo, el gasto en incentivos y los derechos asociados a los tokens se puede saber por qué servicio se está pagando.