Lo de KaspaDollar me genera sentimientos encontrados.

El desarrollador principal de Kaspa, saefstroem, está liderando la creación de una stablecoin nativa en la cadena, descentralizada y sobrecolateralizada. Ahora está buscando recaudar 5 millones de KAS de la comunidad para auditorías e investigación, y si no lo consigue antes del 1 de enero de 2027, devolverá todo el dinero. La cláusula de reembolso demuestra cierta buena fe; es mejor que la de tantos proyectos que primero recaudan dinero y luego venden humo.

Pero hay que hacer la pregunta de rigor: si está sobrecolateralizada, ¿con qué se respalda? Si el principal activo de garantía es el propio KAS, entonces se está intentando anclar a un dólar un activo volátil. Si el precio de la moneda se desploma, se desencadenan liquidaciones en cadena, la stablecoin pierde primero su paridad y luego vuelve a caer el KAS. DeFi ya ha caído en esta trampa de retroalimentación más de una vez.

Y luego está el entusiasmo de la comunidad. Alguien dona 500 KAS y ya empiezan a hablar de nuevos pares de trading y de que el ecosistema va a despegar. Es demasiado pronto. Aún no han recaudado todo el dinero, no se ha hecho la auditoría y todavía no han explicado los detalles del mecanismo. Comprar ahora pensando que es una buena noticia es dejarse llevar por la euforia.

Estoy de acuerdo en que una cadena quiera tener su propio dólar: sin USDT ni USDC, DeFi realmente no puede despegar. Pero lo más difícil de una stablecoin nunca es lanzarla, sino que siga en pie el día que el mercado se desplome.

#Kaspa #stablecoin