La próxima mejora de velocidad de Solana podría hacer que sus gráficos de transacciones parezcan peores, incluso cuando no haya ningún problema. Alpenglow está programado para el 21 de octubre, según la guía de implementación actualizada de la Fundación Solana. Su objetivo es alcanzar una finalidad de aproximadamente 150 milisegundos, el momento en que una transacción se vuelve irreversible. La activación en la red principal aún está pendiente; no se trata de una mejora que los operadores ya puedan medir en producción. Antes de que termine la cuenta regresiva, hay que prestar atención a un cambio menos evidente: los votos de los validadores desaparecerán de los bloques.

Esos votos actualmente se suman al total de transacciones en los paneles que los incluyen. Eliminarlos puede provocar una brusca caída numérica sin que los clientes envíen menos pagos ni realicen menos operaciones. Quien compare la actividad antes y después de la actualización debe comprobar qué contabiliza el gráfico. Una cifra destacada puede cambiar porque cambiaron los elementos que la componen. Para los titulares de SOL que intentan evaluar la demanda, confundir ese cambio contable con una fuga de usuarios sería un error de interpretación costoso.

Qué significan realmente 150 milisegundos

El objetivo se refiere a la certeza de liquidación, no a una promesa de que todas las pantallas de las billeteras se actualizarán en 150 milisegundos. La documentación de Anza indica que el objetivo se aplica en condiciones normales de red. Su nuevo sistema de votación, Votor, sustituye la lógica de votación y finalidad de Tower BFT. Los equipos de la red intercambian mensajes de consenso, y los certificados comunican el resultado. Esto cambia la forma en que se alcanza el acuerdo y tiene consecuencias prácticas para los servicios que esperan considerar definitivo un pago.

Aun así, distintas conexiones pueden comunicar ese resultado a velocidades diferentes. Anza explica que un nodo que no pertenece al conjunto de validadores admitidos puede conocer la finalidad a través de un certificado incluido en un bloque posterior. Esa vía puede añadir el intervalo necesario para producir un bloque, y los bloques omitidos o retrasados pueden alargar la espera. Las conexiones directas con un validador admitido ofrecen otra vía, con su propia latencia de red. Por eso, un objetivo de consenso más rápido no hace que todos los proveedores, conexiones y aplicaciones sean igual de rápidos.

Una fecha de implementación y, después, una prueba en condiciones reales

La Fundación sitúa la activación en la época 1064, cuyo inicio se espera alrededor de las 15:00 UTC del 21 de octubre. El horario de las épocas puede variar, por lo que la hora es aproximada. Su guía también describe un período de transición antes de que el nuevo consenso tome el control. No se pide a los usuarios habituales de billeteras que migren sus activos. La preparación recae principalmente en los operadores y desarrolladores responsables de mantener en funcionamiento la red y sus servicios de datos.

Además del trabajo con el software, los validadores deben cumplir un requisito concreto de fondos. La guía de Anza para las cuentas de voto fija el nuevo requisito de admisión en 0,8 SOL por época, que deben mantenerse por encima del mínimo de saldo exento de alquiler de la cuenta de voto. Un saldo insuficiente excluye al validador de la votación y la producción de bloques durante la época siguiente. Para los lectores, después de la activación conviene comprobar si mejora la liquidación en las aplicaciones que usan y si las comparaciones de actividad excluyen de forma uniforme los votos de los validadores. Una actualización exitosa debe ganarse su reputación con esos resultados, no con una cuenta regresiva o un gráfico engañoso.

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Autor: Rowan Marrow, redacción de Seattle, noticias de última hora sobre criptomonedas

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