【Avances regulatorios】

La Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de EE. UU. (CFTC) presentará formalmente el 17 de septiembre dos proyectos de norma, “Regulation Crypto Asset Transactions” y “Regulation Crypto Asset Markets”, ante la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca (OIRA) para su revisión. El momento es justo dos días después de que quedara bloqueada la Ley CLARITY (Ley de Transparencia de la Estructura de los Mercados de Activos Digitales), después de la votación del 15 de septiembre en el Senado, que no superó el umbral de 60 votos. El primero se ocupa de los procesos de negociación, custodia y liquidación de los criptoactivos; el segundo, de la propia arquitectura de las plataformas de negociación y de las normas de registro. El alcance que cubren ambas disposiciones en conjunto se superpone de forma muy alta con las cuestiones centrales que la Ley CLARITY pretendía resolver mediante legislación.

【Contexto de la estrategia de elusión del Congreso】

Esto no fue un impulso repentino. El 19 de agosto, el vice presidente interino de la CFTC, Selig, declaró públicamente que si el proyecto de ley CLARITY se quedaba bloqueado en el Congreso, el comité usaría las facultades legales existentes para construir por sí mismo un marco de supervisión para el mercado de activos criptográficos. El envío de esta vez es precisamente el cumplimiento de esa frase. Esto implica una clarificación regulatoria: el asunto está pasando de “esperar la legislación del Congreso” a “que cada autoridad administrativa avance con las facultades que ya tiene”. Antes de que la CFTC presentara esta solicitud, el FDIC acababa de aprobar una propuesta de equivalencia entre bancos estatales; y, además, el departamento de participantes del mercado de la propia CFTC apenas emitió, el 17 de septiembre, una carta de “software pasivo” que no tomaría medidas. En la misma semana, al menos tres niveles administrativos se activaron en paralelo, lo que contrasta claramente con la ley CLARITY, que quedó atascada en el Congreso.

【El calendario es más largo de lo que se imaginaba】

Por ahora, este envío solo ha llegado a la fase de “prerule”. Antes de que se publique la regla oficial, todavía deben completarse dos rondas de recopilación de comentarios y dos revisiones de la OIRA. El mercado, como máximo, tendrá que esperar hasta finales de 2027 para ver una regla formal con carácter vinculante. Durante el periodo de revisión, el texto completo de la regla no se hará público; por el momento, el público solo puede ver el alcance que se filtra a través del título. La CFTC también clasifica esta regla como de “sin impacto económico importante” (se estima que el impacto anual será inferior a 100 millones de dólares). En teoría, esta clasificación puede hacer que el proceso de revisión avance más rápido que el de las reglas ordinarias, pero aún queda un camino considerable antes de que se aplique de manera efectiva.

【Situación actual del mercado】

El 18 de septiembre, el $BTC cotizó cerca de 78.200 dólares, con un aumento en 24 horas de aproximadamente 5,1%; el $ETH subió al mismo tiempo hasta rondar los 2.511 dólares, con un alza en 24 horas de cerca de 4%. Este repunte ocurrió después de que, una vez bloqueado el proyecto de ley CLARITY, el BTC cayera momentáneamente por debajo de 76.000 dólares. En este momento, la interpretación predominante del mercado tiende a mover el foco de “la parálisis del progreso legislativo” a “la autoridad administrativa que sigue actuando”. Sin embargo, esto es solo el ánimo del mercado en esta etapa; no necesariamente significa que la regla de la CFTC pueda materializarse a tiempo.

【Puntos clave a vigilar después】

En las próximas semanas, vale la pena prestar atención a dos cosas: el momento en que comience oficialmente la fase de recopilación de comentarios, y si el contenido sustantivo de la regla (además del nombre) se filtrará con anticipación durante el proceso de revisión. Si posteriormente otras autoridades regulatorias (como la SEC, el Departamento del Tesoro, etc.) también adoptan un enfoque similar de “eludir el bloqueo legislativo usando las facultades existentes”, eso sería un criterio más completo para evaluar si realmente se puede cubrir la brecha del Congreso por la vía administrativa; no bastaría con que una sola autoridad y una sola acción lo resolvieran.