El token INX está ganando atención como un activo digital regulado enfocado en unir las finanzas tradicionales y la blockchain.
Opera dentro de un marco compatible, lo que lo hace atractivo para los inversores institucionales.
La plataforma INX admite tokens de seguridad, comercio de criptomonedas y tokenización de activos del mundo real.
Una de sus principales fortalezas es la transparencia y la adherencia a los estándares regulatorios globales.
El token INX se utiliza principalmente para descuentos en tarifas de trading y participación en el ecosistema.
El proyecto tiene como objetivo incorporar a los inversores tradicionales en Web3 de manera segura.
Sin embargo, la adopción aún está creciendo y el volumen permanece relativamente moderado.
El rendimiento del mercado depende en gran medida de los desarrollos regulatorios y las asociaciones.
El potencial a largo plazo parece prometedor si la demanda de criptomonedas basada en el cumplimiento aumenta.
Como siempre, los inversores deben hacer su propia investigación antes de tomar decisiones.

