China informó un superávit comercial mensual de 125,6 mil millones de dólares, mientras que el PIB del segundo trimestre aumentó un 4,3% interanual. Según NS3.AI, el crecimiento se desaceleró desde el 5,0% del primer trimestre y quedó por debajo del 4,5% que habían esperado los economistas.

Los datos oficiales también apuntaron a una demanda interna débil. La inversión en desarrollo inmobiliario cayó un 18% en la primera mitad del año, lo que pone de relieve la presión continuada en el sector inmobiliario. Ahora, los inversores observan la reunión del Politburó a finales de julio en busca de pistas sobre la próxima dirección de la política de China.