En esta cita del PCE de EE. UU. del 30 de julio, creo que merece más la pena vigilarla con antelación que muchas noticias intradía.
La razón es directa: se publica justo después de la reunión FOMC del 28-29 de julio, prácticamente vuelve a calibrar para el mercado la pregunta de “si la Reserva Federal realmente puede dar margen para aflojar”. En el calendario de la BEA figura que el 30 de julio a las 8:30 EDT se publicarán los ingresos y gastos personales de junio, y el PCE subyacente también es el componente de inflación más clave de este informe.
Si el PCE subyacente sigue pegado a niveles altos, es muy probable que el dólar y los rendimientos de los bonos del Tesoro no acompañen a los activos de riesgo, y el reflujo de capital hacia los ETFs con el código $BTC también podría seguir dudando. En ese escenario, para $ETH sería más difícil seguir la lógica de asignación institucional, y activos de beta alta como $SOL dependerán más de si el volumen de operaciones puede aguantar.
Por el contrario, si el PCE subyacente mes a mes se enfría de forma clara, entonces el mercado tendría motivos para volver a operar con la idea de una relajación de la liquidez. El 30 de julio, primero observa el PCE subyacente, tanto en variación mensual como interanual; después revisa si los rendimientos de los Treasuries y la entrada neta a los ETFs mejoran de manera sincronizada. Sin confirmación de flujos, incluso un titular macro favorable puede quedarse solo en palabras.
#PCE #美联储 #ETF
La razón es directa: se publica justo después de la reunión FOMC del 28-29 de julio, prácticamente vuelve a calibrar para el mercado la pregunta de “si la Reserva Federal realmente puede dar margen para aflojar”. En el calendario de la BEA figura que el 30 de julio a las 8:30 EDT se publicarán los ingresos y gastos personales de junio, y el PCE subyacente también es el componente de inflación más clave de este informe.
Si el PCE subyacente sigue pegado a niveles altos, es muy probable que el dólar y los rendimientos de los bonos del Tesoro no acompañen a los activos de riesgo, y el reflujo de capital hacia los ETFs con el código $BTC también podría seguir dudando. En ese escenario, para $ETH sería más difícil seguir la lógica de asignación institucional, y activos de beta alta como $SOL dependerán más de si el volumen de operaciones puede aguantar.
Por el contrario, si el PCE subyacente mes a mes se enfría de forma clara, entonces el mercado tendría motivos para volver a operar con la idea de una relajación de la liquidez. El 30 de julio, primero observa el PCE subyacente, tanto en variación mensual como interanual; después revisa si los rendimientos de los Treasuries y la entrada neta a los ETFs mejoran de manera sincronizada. Sin confirmación de flujos, incluso un titular macro favorable puede quedarse solo en palabras.
#PCE #美联储 #ETF