El fundador de Binance, Changpeng Zhao (CZ), acaba de presentar una propuesta innovadora y controvertida: congelar un máximo de 1 millón de Bitcoin (BTC) relacionados con el fundador anónimo Satoshi Nakamoto. Esta movida la justifica como la solución óptima para proteger esta enorme "bodega" de activos que está en hibernación frente al riesgo de que generaciones futuras de computadoras cuánticas la descifren y roben.

CZ compartió esta opinión en un streaming del podcast Galaxy Brains durante una discusión con Alex Thorn, Director de Investigación en el fondo Galaxy. Según él, la amenaza de la computación cuántica para la red de Bitcoin no es un problema sin solución, pero la comunidad necesita tomar acciones proactivas en lugar de optar por el silencio.
Computadoras cuánticas y el peligro para las direcciones de carteras de los primeros tiempos de Bitcoin
Las preocupaciones sobre la seguridad de una ciberamenaza cuántica surgen de la estructura criptográfica de las direcciones de las carteras de Bitcoin de la etapa inicial. Actualmente, aproximadamente el 34% del suministro total de Bitcoin (equivalente a unos 6,9 millones de monedas) sigue inmóvil en formatos de carteras antiguos, incluidos los fondos de activos valorados en decenas de miles de millones de dólares de Satoshi Nakamoto.
A diferencia de los formatos de carteras modernos con mecanismos de hash para claves públicas seguras (hashed public keys), las carteras de los primeros tiempos (principalmente del tipo p2pk) muestran directamente toda la clave pública en la blockchain. Cuando las computadoras cuánticas se vuelvan lo bastante potentes, los algoritmos avanzados pueden rastrear fácilmente la clave pública hasta obtener la clave privada (private key). A partir de ahí, cualquier tercero que posea esta tecnología podría infiltrarse y vaciar los activos de la cartera sin necesidad del permiso del propietario.
Propuesta de CZ: Establecer una fase de transición y congelar el protocolo
Para hacer frente a este peor escenario, CZ sostiene que "no hacer nada" es una elección extremadamente peligrosa. Ha trazado un plan de acción concreto para la red:
Actualización criptográfica contra ataques cuánticos: La red de Bitcoin debe realizar una actualización de software del sistema (soft fork) para integrar nuevos algoritmos criptográficos resistentes a la computación cuántica (como la propuesta BIP-361 que actualmente se debate entre programadores).
Aplicar un periodo de transición estricto: La comunidad establecerá un periodo de amortiguación de entre 6 y 12 meses después de activar el nuevo protocolo. Durante ese tiempo, todos los usuarios que tengan carteras antiguas deberán ejecutar órdenes de transferencia hacia un formato de cartera más seguro para verificar la titularidad real.
Congelar indefinidamente las carteras inactivas: Si, después del plazo establecido, las direcciones de cartera objetivo —incluidas las carteras de Satoshi— siguen sin registrar ningún movimiento, el sistema congelará automáticamente estas cuentas mediante el nuevo código fuente y eliminará esos Bitcoins de la circulación.
CZ enfatiza: "Si no realizamos ninguna intervención mediante programación, tarde o temprano estos Bitcoins caerán en manos de la primera entidad que logre fabricar una computadora cuántica lo suficientemente potente como para vulnerar el sistema. Eso, sin duda, no sería una distribución justa de activos públicos y destruiría por completo la confianza en Bitcoin."
Una oleada de acalorados debates sobre la inmutabilidad de la blockchain
La propuesta de CZ enfrentó de inmediato reacciones encontradas y muy intensas por parte de la comunidad cripto global, desatando un conflicto profundo entre dos corrientes de pensamiento: la supervivencia tecnológica y la inmutabilidad sacrosanta.
Parte contraria: Muchos de los defensores leales de Bitcoin (Bitcoin Maximalists) critican esta idea como una grave violación de principios fundamentales: "nadie tiene derecho a interferir con los bienes de otra persona". Temen que, si se acepta un precedente de congelar monedas por motivos de seguridad, los gobiernos o grupos de intereses concentrados podrían utilizar la misma razón para obligar a mineros a congelar los activos de cualquier persona en el futuro.
Parte a favor: Al contrario, el bando técnico sostiene que un ajuste defensivo de las reglas es algo imprescindible. Si ocurriera un gran hackeo, dirigido a las carteras de Satoshi, una enorme cantidad de suministro que se liberara al mercado provocaría una caída de liquidez de carácter devastador para toda la economía de las criptomonedas.
A pesar de generar mucha controversia, CZ sigue afirmando que esto es solo una solución sugerida, una puerta abierta para discusiones técnicas. Señala que la decisión final sobre si se aplicará este mecanismo o no no depende de él personalmente, sino que debe ser aprobada mediante un mecanismo de consenso descentralizado (consensus mechanism) de todos los mineros, los operadores de nodos y la comunidad de Bitcoin en todo el mundo.
