La presidenta del Banco de Reserva de Nueva Zelanda, Breman, ha indicado que los problemas en la cadena de suministro y los precios del petróleo probablemente tendrán un impacto mayor en el presupuesto del gobierno de lo que se había anticipado. Según Jin10, se espera que estos factores ejerzan una presión adicional sobre la planificación fiscal y las proyecciones económicas. La declaración resalta los desafíos continuos que enfrentan los gobiernos para gestionar la estabilidad económica en medio de las disrupciones globales.