La rana Pepe ha estado viviendo en internet durante décadas, pero en 2023 resurgió en la red de Ethereum. El inicio fue explosivo: el token apareció de la nada, prometiendo revivir la era de los meme-coins. Mientras la mayoría ignoraba el proyecto, considerándolo otro esquema, algunas billeteras tempranas, como muestran los datos de Etherscan, acumularon enormes sumas. La verdadera drama se desató cuando estos grandes jugadores comenzaron a soltar sus posiciones, creando olas de volatilidad. Fue un clásico juego de sillas musicales: quien logró salir primero, se llevó el premio. La lección principal: los meme-coins operan bajo el principio del consenso social, donde la velocidad de reacción lo decide todo.