El CEO de Engie, una importante empresa de servicios públicos, ha expresado una fuerte oposición a una propuesta del partido de extrema derecha de Marine Le Pen para eliminar las fuentes de energía renovable y el regulador energético en Francia. Bloomberg publicó en X, resaltando las preocupaciones del CEO de que tal movimiento sería perjudicial para el sector energético del país. El plan, que tiene como objetivo desmantelar la infraestructura renovable existente, ha generado un debate significativo entre los líderes de la industria y los responsables de políticas. Los críticos argumentan que abandonar las energías renovables podría obstaculizar el progreso de Francia hacia los objetivos de energía sostenible y afectar negativamente a la economía. El CEO enfatizó la importancia de mantener una mezcla energética equilibrada para garantizar la estabilidad y el crecimiento. Esta propuesta surge en medio de discusiones más amplias sobre la política energética y el cambio climático en Francia, mientras la nación busca navegar su futura estrategia energética.
