La convergencia de la inteligencia artificial y la robótica física ya no es una visión lejana; se está convirtiendo en una realidad en cadena a través del trabajo de la @Fabric _Foundation. A medida que avanzamos hacia una era donde las máquinas autónomas operan en el mundo real, la necesidad de una infraestructura descentralizada, segura y alineada con el ser humano nunca ha sido más crítica. Esto es exactamente lo que el Protocolo Fabric pretende proporcionar.