Miles de emprendedores africanos se enfrentan al mismo dilema: suficiente capital para invertir, pero ninguna institución creíble para acompañarlos.
He aquí el vacío que GoldenBridge está llenando.
No es un caso aislado.
Esa es la realidad de cientos de emprendedores con los que me cruzo, que escucho y que observo.
Han trabajado duro.
Durante años: a veces, incluso una década entera.
Construyeron algo real.
Un negocio. Un patrimonio. Unas economías.
¿Y cuándo llega el momento de hacer que todo eso dé frutos?