Las últimas 24 horas han reconfigurado el mapa de riesgo global con un giro de 180° en Oriente Medio: Donald Trump anunció por sorpresa la cancelación de futuros ataques contra Irán ante avances en las negociaciones de paz. Esto provocó un rally masivo en el S&P 500 y el Nasdaq, anotando su mejor sesión en dos meses. Paralelamente, el precio del crudo Brent cayó con fuerza por debajo de los $89.39 al disiparse los temores de un bloqueo en el Estrecho de Ormuz, eliminando una prima de riesgo de $10.
Pese al alivio geopolítico, el entorno macro es retador. El BCE subió las tasas para contener la inflación, drenando liquidez de los activos variables y cripto. En tecnología, las acciones de IA sufrieron una corrección por temores de sobrevaloración y exigencias de monetización real. Además, la histórica e inminente IPO de SpaceX desvía billones de dólares de liquidez del sector tecnológico secundario y cripto, mientras los NFTs y metaversos siguen en mínimos.
Bitcoin muestra un rebote intradiario del 2.29%, pero sigue bajista y afectado por salidas de $3,000 millones en ETFs durante junio. Su soporte clave son los $63,250: si el dato del PPI de EE. UU. es alto, podría caer a los $61,500; si se consolida la calma, buscará la resistencia de los $64,800.